“Siempre pienso en dejar el automovilismo, es muy ingrato desde todo punto de vista. Como contracara, nos apasiona mucho y estamos presos de nuestra pasión”
Mauro Martínez, propietario del equipo Martínez Competición, nos cuenta el detrás de
escena de la actividad y de una vida ligada al automovilismo, con las virtudes y desaciertos.
Su camino vinculado a los fierros comenzó hace 31 años, en 1995, junto a su hermano
Gastón, en karting. En 2013 lograron el primer título de Fórmula Pampeana y hasta 2015
armaron un auto hecho en familia.
A la Fórmula 2 Argentina llegaron en 2014. Tres años después, comenzó a correr junto a la
estructura Esteban Fernández, quien tuvo un gran rendimiento: debutó con triunfo y obtuvo
11 podios en 9 carreras, ya que se corrían dos por fin de semana. A partir de allí Mauro
empezó a alquilar autos y a dedicarse de lleno y de forma más profesional a la categoría, en
la que continúa hasta hoy en día. Además tiene un proyecto iniciado concreto en Turismo
Nacional Clase 2, donde cuenta con un auto y a la espera de la oportunidad para poder
debutar lo antes posible.
Martínez Competición es un equipo chico, integrado por el ingeniero Carlos Maldonado, los
mecánicos Gonzalo Elero, Rodrigo Rodríguez, Sebastián Montero, Gabi Giavedoni, Matías
Maldonado, y Mauro Martínez como propietario aunque también se desempeña en múltiples
roles. “Somos dos solamente en el taller que estamos siempre, entonces me toca pintar,
hacer fibra, amortiguadores, caja, mantenimiento de los vehículos, manejar, cocinar, lavar
los platos y después alinear el auto, todo. Es la única forma de subsistir, sostener un equipo
es muy difícil”, expresó.

El automovilismo es acompañado de victorias y también de derrotas, por eso destacó que
en los últimos cinco años, lo más importante fue llegar con chances de campeonato hasta la
última fecha, y los dos campeonatos logrados por la escudería en 2024 y 2025, mientras
que el momento más duro fue en plena pandemia cuando quedaron sin trabajo durante
varios meses. “Siempre pienso en dejar el automovilismo, es muy ingrato desde todo punto
de vista. Se viaja mucho, te aleja de la familia y como es un deporte que son más las
perdidas que las ganadas, generalmente se valora poco el trabajo. Realmente creo que en
cualquier otro trabajo es mucho más fácil y sencillo. Como contracara de eso, a nosotros
nos apasiona mucho esto y estamos presos de nuestra pasión”, subrayó.

Acerca del presente de F2, hizo énfasis en que es una gran categoría, donde haría falta
concientizar a pilotos y padres, de parte de protagonistas que hayan corrido anteriormente y
que hoy son reconocidos en Turismo Carretera. “La mayoría pasaron por este auto, estoy
hablando de Mariano Werner, Julián Santero, Facundo Ardusso, Hernán Palazzo, Jorge
Barrios, Gabriel Gandulia, más de la mitad de los que están corriendo ahí. Tendrían que
hacer hincapié en que esta categoría te hace conocer todos los circuitos y vivir junto al TC.
No es lo mismo correr en tres circuitos a lo largo del calendario que correr una carrera y
hasta el año que viene no volver. Esa es la particularidad que tiene la categoría, muchos la
comparan con la Metropolitana y es comparar peras con manzanas, son las dos muy
buenas, muy distintas y donde se adquieren cosas diferentes”, finalizó.
✍ Florencia Tartara.